enero 23, 2010 @ sábado, enero 23, 2010
Jack O'Connell

Cada vez que escucho tu forma de reír,
cada vez que escucho tu forma de hablar.
Cada vez que te veo los ojos,
o simplemente cuando veo tu sonrisa.
Cada vez que escucho tu nombre,
cada vez que veo tu forma de ser.
Te amo, y te amaría aunque fueras un obeso,
te amaría aunque vivieras en Africa,
te amaría aunque no fueras nada,
te amaría a pesar de todas las cosas que pasaran.






